Reglas de Burdaerata y
Extensión Candela

(para los que no les gusta leer)

 

Reglas del juego (versión joda)

No nos caigamos a coba. No le vas a para bolas a las reglas de este juego. Si quieres, inventa tu propia vaina. Lo importante es que pases un rato jodiendo con tus panas, mamando gallo, y gozando un puyero. Por cierto, jugar “Burdaerata” echándose unos palos pudiera ser bien de pinga. Pero ojo, lee la nota final.

 

Si quieres saber como se juega esta guarandinga, aquí tienes la reglas, bien papayita.

 

Para comenzar, cada jugador agarra diez cartas blancas.

 

Ideas para escoger quien carajo arranca el juego:

 

•   La persona con el tufo más fuerte

•   La jeva con los cocos hechos más recientemente

•   El arrocero de la reunión

•   El más mojonero

•   El que diga la grosería más ofensiva

•   El que tenga el trago más fuerte

•   Tin marín de dos pingüé

 

Indiferentemente del método que uses, esa persona será el juez por una ronda. El juez escoge una carta de color vino tinto y la lee en voz alta.

 

Los demás jugadores tienen 30 segundos para escoger la mejor respuesta para esa tarjeta vino tinto. La respuesta debe ser lo más pasado, hijoeputa, mamaguevo, o balurdo posible. Cada jugador le pasa su carta al juez, boca abajo – tipo guillao.

 

Para que no haya peo, el juez barajea cartas recibidas y luego las lee en voz alta. El juez escoge la respuesta que más le haga cagarse de la risa.

 

El ganador recibe un “upa cachete” (un punto). Por otro lado, el que puso la carta más chimba será llamado “sendo ñero”. Yo que tu, aprovecharía la oportunidad de chalequearlo.

 

En cada ronda se rota el juez (coño, tu escoges la dirección de la rotación). Ojo, tienes que reponer las cartas que usaste en esa ronda. Dicho de otra manera para los tapados: Al comienzo de cada ronda, siempre tienes que tener diez cartas blancas en tus manos.

 

Puedes jugar cuan largo te dé el forro.

 

En este juego no existe la mala leche. Todas las cartas son guevotrónicas, si son usadas en el momento correcto. Con eso dicho, cada cinco rondas todos los jugadores pueden reemplazar todas las cartas que quieran.

 

Recomendaciones si estás jugando fuera de Venezuela:

 

No armes un desnalgue muy grande mientras estés jugando, porque te van a llamar a la policía. Mas bien lánzate un bochinche light.

 

Mosca. No dejes que se te agüe el guarapo. Este juego te va a traer muchos recuerdos de Venezuela. Mira que es una ladilla andar con alguien enguayabado y aguevoneado. Vacílate la cuestión.

 

Recomendaciones si estás jugando en Venezuela:

 

¡Vuélvete loc@!

 

Nota sobre el deletreo de algunas palabras en este juego, para los que se las dan de Arturo Uslar Pietri. Nos tomamos ciertas libertades con la manera de escribir algunas palabras en este juego. Por ejemplo, “guevo” se debería escribir “güebo”, basado en la manera en que normalmente se pronuncia. Pero en realidad nadie nunca lo escribe así y de pana que se ve raro en las cartas. De igual manera, pegamos una que otra palabra, como “pelabolas”, en vez de “pela bolas”. Consultamos la manera de escribir cada carta con un coñazo de gente, así que todo es a propósito, te guste o no.

 

Nota final: No manejes curdo después de jugar esto, porque la policía te va tirar por el pecho un DUI, DWI, o como coño lo llamen donde vives. Además, no queremos lidiar con vainas de demandas, etc. Si te caes a palos, eso es tu peo.

 

Y colorín colorado...

 

Reglas adicionales para los alcohólicos:

 

  • Todos los jugadores tienen que tomar un trago en cada ronda. El juez dos.

  • El que se tarde mas de 30 segundos en soltar su carta está obligado a echarse un palo de algo que no le guste. Por ejemplo, si no le gusta el anís, que se joda, eso es lo que tiene que tomar.

  • Cada vez que se salga la palabra “puta” (o cualquier variación de esa palabra) en una carta, todos tienen que pasar todas sus cartas blancas a la persona de la derecha y tomarse un trago.

  • El que se pare de la mesa a mear tiene que terminarse el trago entero antes de irse y repotenciarlo antes de volverse a sentar.

  • El que diga, “ay que grosero”, o cualquier vaina que se le parezca, tiene que obligatoriamente tomarse tres tragos. Y si sigue con la vaina, cuatro, cinco, etc.